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UBB robustece su internacionalización científica con incorporación de académico a Cátedra mexicana

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El académico del Departamento de Ingeniería de Procesos y Bioproductos, Dr. Erik Alpizar Reyes, fue incorporado a la Cátedra de la Diáspora Mexicana y reconocido como Investigador Nacional Nivel I del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) de México. La distinción permitirá profundizar la colaboración entre la Universidad del Bío-Bío y la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).

«Lo que quiero es aprender de esta nueva experiencia, ahora con énfasis en materiales bioinspirados como mucílagos, gomas y proteínas, y en aceites naturales y residuales como ingredientes activos, y vincularla con lo que hacemos activamente en la UBB: hormigones y asfaltos con capacidad de autorreparación”, explicó el Dr. Erik Alpizar.

Un nuevo espacio para fortalecer la internacionalización de la investigación y generar capacidades científicas compartidas entre Chile y México abre la incorporación del académico de la Universidad del Bío-Bío, Dr. Erik Alpizar Reyes, a la Cátedra de la Diáspora Mexicana, iniciativa de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación de México (SECIHTI).

A este reconocimiento se suma su incorporación como Investigador Nacional Nivel I del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) de México, distinción que reconoce su trayectoria académica y científica desarrollada desde la UBB, particularmente en investigación, formación de estudiantes y vinculación. “Soy mexicano y llegué a Chile como investigador postdoctoral, y hoy mi carrera, mi investigación y mi vida están aquí, en la UBB, en el campus Concepción. Por eso el reconocimiento tiene un doble valor”, señaló el académico.

El Dr. Alpizar destaca que ambos reconocimientos representan también una oportunidad para proyectar internacionalmente el trabajo que desarrolla junto a estudiantes y académicos de la Universidad del Bío-Bío. “El trabajo evaluado se hizo aquí, en el DIPROB, con estudiantes y colegas de la Facultad de Ingeniería y algunos de la Facultad de Ciencias, así que lo recibo como un reconocimiento compartido con esta Universidad”, afirmó.

Por su parte, el director del Departamento de Ingeniería de Procesos y Bioproductos, Dr. Mario Ramos Maldonado manifiesta su satisfacción por lo alcanzado por el investigador.  “La incorporación del Dr. Erik Alpizar a la Cátedra de la Diáspora Mexicana constituye una valiosa oportunidad para proyectar internacionalmente las capacidades científicas que hemos desarrollado en la Universidad del Bío-Bío. Esta colaboración permite conectar nuestras líneas de investigación con las capacidades de la Universidad Autónoma del Estado de México, generando nuevas posibilidades para desarrollar proyectos conjuntos, publicaciones, movilidad de estudiantes y formación de capital humano avanzado. Como Departamento, valoramos especialmente que esta experiencia contribuya a fortalecer la investigación aplicada y a abrir nuevas oportunidades de colaboración para nuestros estudiantes y académicos, consolidando vínculos científicos que pueden tener un impacto de largo plazo para ambas instituciones”.

Chile y México

La Cátedra de la Diáspora Mexicana tendrá como institución de acogida a la Facultad de Química de la Universidad Autónoma del Estado de México, institución donde el investigador se formó y con la que mantiene una colaboración académica.

La iniciativa tendrá una vigencia de cinco años, a partir de enero de 2027, e incluye una estadía corta anual en México financiada por el Gobierno mexicano. Entre sus objetivos se contempla desarrollar investigación conjunta en materiales bioinspirados para liberación controlada, valorización de residuos agroindustriales como nuevos agentes encapsulantes y la consolidación de una red de colaboración entre la UAEMéx y la UBB.

Desde el Departamento de Ingeniería de Procesos y Bioproductos, el académico busca articular esta experiencia con las líneas de investigación que desarrolla actualmente en la UBB, particularmente en materiales aplicados a la construcción. “Lo que quiero es aprender de esta nueva experiencia, ahora con énfasis en materiales bioinspirados como mucílagos, gomas y proteínas, y en aceites naturales y residuales como ingredientes activos, y vincularla con lo que hacemos activamente en la UBB: hormigones y asfaltos con capacidad de autorreparación”, explicó.

Esta línea de investigación se desarrolla en conjunto con académicos del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental y cuenta con financiamiento proveniente de proyectos bajo su dirección, entre ellos un Fondecyt de Iniciación y proyectos internos de la Universidad.

El propósito es que los nuevos conocimientos y materiales estudiados en México puedan ampliar las capacidades de investigación aplicada de la Facultad de Ingeniería en Concepción.

Movilidad y nuevos proyectos

Uno de los principales objetivos del académico es que la Cátedra se traduzca en oportunidades concretas para estudiantes y equipos de investigación de la UBB.

Entre las posibilidades se encuentra la realización de pasantías de estudiantes de programas de postgrado del DIPROB en la UAEMéx, así como la recepción de estudiantes mexicanos en los laboratorios de la Universidad del Bío-Bío. A ello se suma la posibilidad de desarrollar publicaciones conjuntas y, eventualmente, postular a fondos de investigación en ambos países.

Para el Dr. Alpizar, la colaboración también permite complementar capacidades de ambos países. Mientras México cuenta con una importante disponibilidad de cultivos y residuos agroindustriales que pueden ser utilizados para investigación básica, Chile posee un amplio desarrollo agroindustrial y la UBB destaca por su orientación hacia la investigación aplicada. “Hoy en día cada grupo trabaja con su línea de investigación y la sinergia está en combinar encapsulantes de origen mexicano y chilenos en un mismo sistema aplicado”, sostuvo.

Internacionalizar la investigación

El académico también releva el papel de la Universidad del Bío-Bío como espacio de acogida y desarrollo de su trayectoria científica. Su trabajo en el DIPROB se ha articulado con estudiantes de Ingeniería Civil Química y del Doctorado en Ingeniería de Materiales y Procesos Sustentables, además de académicos de distintas disciplinas.

A su juicio, uno de los principales desafíos para avanzar en la internacionalización es lograr que estas colaboraciones tengan continuidad institucional mediante convenios y programas de movilidad que trasciendan iniciativas individuales. “Chile y México comparten problemas, como el deterioro de la infraestructura vial y los residuos agroindustriales sin aprovechar. Y hay algo que es necesario mantener en los dos países: el hecho de que la ciencia se hace en comunidad”, afirmó.

Desde esta perspectiva, la incorporación a la Cátedra de la Diáspora Mexicana constituye una oportunidad para proyectar el trabajo científico desarrollado en la UBB, ampliar las redes internacionales de sus investigadores y generar nuevas oportunidades de formación y colaboración para estudiantes de pre y postgrado.

La iniciativa se suma así a los esfuerzos de la Universidad del Bío-Bío por fortalecer su internacionalización y vinculación científica, conectando las capacidades de investigación aplicada desarrolladas en sus laboratorios y departamentos con instituciones académicas y científicas de otros países.

Fuente: VRIP Comunicaciones