Universidad del Bío-Bío y Universidad Adventista de Chile sellan alianza estratégica para impulsar innovación sostenible basada en ciencia y conocimiento ancestral

Convenio fortalece el desarrollo del proyecto BIOMAPU Metawe, una innovadora tecnología que reduce la concentración de antibióticos presentes en estiércoles utilizados en la agricultura familiar campesina.
«Hoy no solo estamos firmando un convenio. Estamos consolidando una forma distinta de hacer investigación, donde convergen la ciencia, la innovación social, el conocimiento ancestral y el compromiso con los territorios. Este proyecto representa el impacto que las universidades pueden generar cuando trabajan de manera colaborativa y respetuosa con las comunidades», señaló la Dra. Claudia Muñoz.
En una ceremonia realizada en la Universidad del Bío-Bío, autoridades académicas, investigadores, representantes territoriales y comunidades indígenas participaron en la firma de un Convenio Marco de Colaboración entre la Universidad del Bío-Bío y la Universidad Adventista de Chile (UNACH), consolidando una alianza orientada a promover la investigación, la innovación sostenible y el desarrollo territorial con pertinencia intercultural.
La actividad se desarrolló en el contexto del proyecto BIOMAPU Metawe, iniciativa financiada por ANID a través de FONDEF, que integra conocimiento científico y saberes ancestrales para desarrollar soluciones innovadoras frente a uno de los desafíos sanitarios más relevantes a nivel mundial: la resistencia a los antibióticos.
El proyecto reúne a la Universidad del Bío-Bío, la Universidad Adventista de Chile, las municipalidades de Contulmo y Tirúa, el Centro de Formación Técnica Estatal de la Región del Biobío, la agrupación de mujeres Lawen Mapu y la Comunidad Indígena Miguel Yevilao, conformando una red de colaboración inédita entre academia, instituciones públicas y comunidades del territorio.
Durante la ceremonia, la Vicerrectora de Investigación y Postgrado de la Universidad del Bío-Bío, Dra. Claudia Muñoz, destacó el carácter transformador de esta iniciativa. «Hoy no solo estamos firmando un convenio. Estamos consolidando una forma distinta de hacer investigación, donde convergen la ciencia, la innovación social, el conocimiento ancestral y el compromiso con los territorios. Este proyecto representa el impacto que las universidades pueden generar cuando trabajan de manera colaborativa y respetuosa con las comunidades», señaló.
Por su parte, el Vicerrector Académico de la Universidad Adventista de Chile, Sergio Jerez, valoró la oportunidad de fortalecer vínculos con una institución de amplia trayectoria. «Para nuestra universidad es un privilegio vincularnos con la Universidad del Bío-Bío. Esta colaboración fortalece el desarrollo académico y científico de nuestros investigadores y demuestra que las alianzas entre instituciones son fundamentales para enfrentar desafíos complejos y aportar soluciones a la sociedad», afirmó.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto ha sido la articulación entre distintos sistemas de conocimiento. La investigadora Magaly Mella, del Centro de Estudios Territoriales e Interdisciplinarios de la UBB, (CETI) explicó que la iniciativa se sustenta en la complementariedad entre conocimiento científico y conocimiento territorial. «Entendemos los territorios como espacios de aprendizaje donde el conocimiento se construye colectivamente. Este proyecto demuestra que es posible generar innovación tecnológica desde el respeto, la colaboración y el reconocimiento mutuo entre distintas formas de comprender el mundo», indicó.
La académica destacó que el trabajo se desarrolló junto a mujeres lafkenche y comunidades de Tirúa y Contulmo, permitiendo recuperar prácticas alfareras ancestrales, revitalizar saberes locales y fortalecer procesos comunitarios de aprendizaje.
BIOMAPU Metawe
La investigadora principal del proyecto, Dra. Erika Castro Inostroza, explicó que la iniciativa surge frente al creciente problema mundial de la resistencia antimicrobiana, considerada por organismos internacionales como una de las mayores amenazas para la salud pública.
El equipo desarrolló un contenedor de arcilla denominado BIOMAPU Metawe, inspirado en la tradición alfarera mapuche-lafkenche y elaborado mediante un proceso participativo con las comunidades. A través de una formulación biotecnológica incorporada al material cerámico, el dispositivo permite reducir significativamente la presencia de bacterias resistentes a antibióticos en estiércoles utilizados como fertilizantes agrícolas.
Los ensayos de laboratorio, invernadero y campo demostraron reducciones de hasta un 80% en indicadores de resistencia antimicrobiana, superando incluso los resultados obtenidos mediante procesos tradicionales de compostaje. «Logramos desarrollar una nueva materia viva basada en arcilla y microorganismos benéficos, capaz de disminuir la carga de bacterias resistentes presentes en los fertilizantes orgánicos. Pero, además, este proyecto demuestra que la innovación puede surgir desde el encuentro entre la ciencia y la memoria ancestral», destacó la Dra.Castro.
La voz de las comunidades
Desde el territorio, el presidente de la Comunidad Indígena Miguel Yevilao de Tirúa, Segundo Yevilao, valoró la participación activa de las comunidades en todas las etapas del proyecto. «Cuando conocimos esta iniciativa entendimos que representaba una oportunidad para mejorar nuestras prácticas agrícolas sin perder nuestra identidad. Hoy contamos con una solución concreta para reducir la presencia de antibióticos en nuestros abonos y seguir avanzando hacia una producción más limpia y saludable», expresó.
Asimismo, destacó que el proyecto permitió recuperar conocimientos asociados al trabajo con la arcilla y fortalecer la organización comunitaria, generando nuevas oportunidades para las familias del territorio.
Proyección y futuro
La firma del convenio abre nuevas posibilidades de colaboración entre ambas universidades y sus socios estratégicos, fortaleciendo líneas de investigación interdisciplinaria, innovación tecnológica, transferencia de conocimiento y desarrollo territorial.
Los equipos participantes proyectan continuar avanzando en el escalamiento de la tecnología BIOMAPU Metawe, ampliar sus aplicaciones en procesos de biorremediación ambiental y promover la recuperación de oficios y saberes vinculados a la alfarería tradicional.
Con esta alianza, la Universidad del Bío-Bío y la Universidad Adventista de Chile reafirman su compromiso con una ciencia al servicio de las personas, capaz de integrar conocimiento, cultura y sostenibilidad para responder a los desafíos del presente y del futuro.
Fuente: VRIP Comunicaciones





