Universidad del Bío-Bío promueve innovadora tecnología para rehidratación de frutos de carozo con potencial internacional

Con la presencia de autoridades universitarias, representantes del sector agroalimentario, investigadores y empresas colaboradoras, la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos (FACSA) de la Universidad del Bío-Bío realizó el seminario de clausura del proyecto Fondef ID24I10330 “Desarrollo y validación de un prototipo de rehidratación por nebulización con pulsos de vacío para obtener frutos de carozo con calidad diferenciada”, iniciativa liderada por el Dr. Mario Pérez Won, académico del Departamento de Ingeniería en Alimentos.
“Este proyecto representa muy bien el tipo de investigación que queremos impulsar como universidad pública y estatal: una investigación con sólida base científica, pero también con capacidad de transformarse en soluciones concretas para desafíos productivos y tecnológicos del país”, señaló la autoridad universitaria.
La ceremonia fue encabezada por la vicerrectora de Investigación y Postgrado, Dra. Claudia Muñoz Sanguinetti, quien destacó el impacto de esta investigación aplicada en el fortalecimiento de la agroindustria nacional y en la generación de soluciones tecnológicas con potencial de transferencia. “Este proyecto representa muy bien el tipo de investigación que queremos impulsar como universidad pública y estatal: una investigación con sólida base científica, pero también con capacidad de transformarse en soluciones concretas para desafíos productivos y tecnológicos del país”, señaló la autoridad universitaria.
La iniciativa abordó una problemática relevante para el sector agroindustrial, vinculada a los altos costos de producción, baja competitividad y limitada vida útil postcosecha de frutos de carozo, particularmente del damasco chileno. Para ello, el equipo desarrolló una innovadora estrategia de rehidratación mediante nebulización y pulsos de vacío, permitiendo obtener productos con características comparables a los damascos turcos comercializados internacionalmente, conservando además sus propiedades nutricionales y sensoriales.
Durante su exposición, el director del proyecto, Dr. Mario Pérez Won, explicó que la idea surgió tras una visita técnica realizada por el equipo de investigación a Turquía, principal productor mundial de damascos deshidratados. La experiencia permitió identificar que el valor agregado del producto no estaba únicamente en el secado, sino principalmente en el proceso de rehidratación. “Nos dimos cuenta de que el secreto no estaba en secar el damasco, sino en cómo se rehidrata posteriormente para alcanzar una calidad diferenciada y atractiva para los mercados internacionales”, explicó el académico.
El proyecto contó con la colaboración de la Sociedad Agrícola Chillepín, y de la empresa Riego Chile, entidades que participaron activamente en el desarrollo y validación de la tecnología.
El prototipo diseñado por el equipo de investigación permite reducir considerablemente el uso de agua en comparación con los métodos tradicionales de rehidratación, incorporando sistemas de recirculación y nebulización de alta eficiencia. Según explicó el Dr. Luis González, investigador participante del proyecto, la tecnología logra procesos de rehidratación más rápidos y eficientes utilizando hasta un 60% menos de agua.
Los resultados obtenidos despertaron interés internacional tras la presentación del producto y del prototipo en la Feria Alimentaria de Barcelona, una de las principales vitrinas mundiales de innovación alimentaria. En dicha instancia, representantes de empresas europeas manifestaron interés tanto en el producto desarrollado como en la tecnología creada por la universidad.
La decana de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Dra. María Pía Gianelli Barra, destacó el valor estratégico de la vinculación entre universidad y empresa. “Siempre esperamos que la investigación tenga un aporte a la sociedad y esta vinculación con las empresas es ideal, porque permite que el conocimiento universitario contribuya efectivamente al desarrollo productivo y tecnológico”, afirmó.
En similares términos se refirió la académica del Departamento de Ingeniería en Alimentos y coinvestigadora de esta iniciativa, Dra. Gipsy Tabilo. “Como Departamento de Ingeniería en Alimentos contamos con capacidades interdisciplinarias que nos permiten abordar problemáticas reales de la industria desde distintas miradas. Eso ha hecho posible desarrollar tecnologías como este prototipo, que entrega nuevas alternativas de producción a las empresas y les permite avanzar hacia una mayor competitividad en mercados internacionales. Hoy ya vemos interés desde el extranjero tanto por la tecnología desarrollada como por el producto obtenido, lo que demuestra que desde la Universidad del Bío-Bío podemos generar innovación con proyección global. Ahora el desafío está en el escalamiento industrial y en que las empresas adopten esta tecnología para llevarla al mercado y generar valor agregado para la producción chilena”, destacó la investigadora.
En tanto, desde la Sociedad Agrícola Chillepín, su representante Bernardo Veas valoró el impacto concreto que puede tener esta innovación para pequeños productores agrícolas. “Muchas veces vemos proyectos que se ejecutan y no llegan a ninguna parte. Aquí, en cambio, todos podemos comprobar que esto es algo aplicable a la agricultura y que puede transformarse en una oportunidad real para los productores”, expresó.
Por su parte, el gerente general de Riego Chile, Félix Valdés, subrayó el potencial de escalamiento comercial de la tecnología desarrollada y su alineación con soluciones sostenibles orientadas al ahorro hídrico y energético.
El seminario concluyó con una degustación de los productos obtenidos en el marco del proyecto, entre ellos damascos y duraznos rehidratados, permitiendo a los asistentes conocer de primera fuente los resultados de esta innovadora investigación desarrollada desde la Región de Ñuble con proyección internacional.
Fuente VRIP Comunicaciones





