Investigación UBB que transforma hongos endófitos antárticos en una innovadora solución para la agricultura cuenta con interés y apoyo de empresa para su comercialización
El investigador Dr. Sergio Acuña, la Mg. Fabiola Cerda del Departamento de Ingeniería en Alimentos; el Dr. Rodrigo Romo, del Departamento de Gestión Empresarial; el Dr. Julio Parra, del Departamento de Nutrición y Salud Pública; y el Dr. Cristian Torres, del Departamento de Ciencias Básicas de la Universidad del Bío-Bío impulsan un desarrollo biotecnológico que, tras obtener financiamiento FONDEF y avanzar en la protección de su tecnología, inicia una nueva etapa de escalamiento y transferencia junto a la empresa SoGreen.
“Esto es lo que se espera cuando uno desarrolla este tipo de iniciativas; que los desarrollos y soluciones generados desde la academia puedan trascender el ámbito de la investigación, ser implementados en el sector productivo y contribuir concretamente al desarrollo y bienestar de la sociedad”, Dr. Sergio Acuña.
El desarrollo se centra en un bioestimulante elaborado a partir de hongos endófitos antárticos, microorganismos que han despertado especial interés por su capacidad de adaptarse a condiciones ambientales extremas y por sus potenciales aplicaciones en sistemas productivos. La iniciativa se originó a partir de una colaboración científica entre investigadores de la Universidad del Bío-Bío y la Universidad de Talca.
El Dr. Sergio Acuña tuvo un papel central en la articulación y desarrollo del proyecto, desempeñándose como director de la iniciativa FONDEF, que fue presentada en 2022 y obtuvo el segundo lugar a nivel nacional en la temática de cambio climático. El proyecto se ejecutó entre octubre de 2022 y octubre de 2024.
La iniciativa surgió a partir de investigaciones previas desarrolladas por equipos de la Universidad de Talca y de la UBB sobre los efectos de determinados microorganismos en las plantas. En este contexto, el Dr. Acuña identificó la oportunidad de avanzar desde la investigación básica hacia la evaluación de sus posibles aplicaciones y efectos en productos agrícolas. “Nos habían planteado que estos microorganismos tenían efectos positivos en las plantas. Entonces surgió la inquietud de avanzar un paso más y estudiar qué ocurría con los frutos, si había cambios en su composición o características”, explicó el investigador.
A partir de esta aproximación se estructuró la propuesta que permitió desarrollar el proyecto y avanzar en la generación de un producto con potencial de aplicación como bioestimulante, particularmente frente a condiciones asociadas al estrés hídrico de los cultivos. El trabajo involucró a investigadores de distintas áreas de la Universidad del Bío-Bío y de la Universidad de Talca, integrando capacidades provenientes de las ciencias básicas, ingeniería, alimentos, nutrición y otras disciplinas.
El resultado fue un paquete tecnológico que contempla el conocimiento asociado al desarrollo, la tecnología protegible y la marca del producto, denominada SymbioXSolutions. La tecnología se encuentra actualmente en una nueva etapa, luego de que la empresa de base científica SoGreen manifestara su interés en avanzar en su licenciamiento y posterior escalamiento.
Transferencia tecnológica
Para el Dr. Acuña, que una empresa se interese en llevar el desarrollo hacia el mercado constituye precisamente uno de los objetivos de este tipo de investigaciones. “Esto es lo que se espera cuando uno desarrolla este tipo de iniciativas; que los desarrollos y soluciones generados desde la academia puedan trascender el ámbito de la investigación, ser implementados en el sector productivo y contribuir concretamente al desarrollo y bienestar de la sociedad”, señaló el investigador, destacando que el proceso permite que el conocimiento generado en la universidad avance hacia una aplicación concreta.
La participación de SoGreen abre ahora una etapa orientada al escalamiento industrial de la producción, validación y comercialización del producto. De acuerdo con los antecedentes de la iniciativa, la empresa aportará capacidades vinculadas al ecosistema industrial y comercial, mientras que el conocimiento científico y tecnológico desarrollado en el ámbito universitario constituye la base del nuevo proceso.
Para Boris Valdés, CEO de SoGreen, la alianza permite conectar el conocimiento científico con las capacidades de la industria y generar condiciones para que tecnologías desarrolladas en la academia puedan alcanzar una mayor escala. “La universidad aporta la base científica y el trabajo con profesionales asociados al desarrollo tecnológico, mientras nosotros aportamos el ecosistema de la industria y el nexo necesario entre la academia y el sector productivo para poder masificar tecnologías que pueden tener un alcance mucho mayor”, afirmó.
Agricultura más sustentable
El bioestimulante desarrollado a partir de hongos endófitos antárticos presenta potencial para su aplicación en sistemas agrícolas y forestales, especialmente en contextos donde los cultivos deben enfrentar condiciones ambientales adversas. La investigación busca así poner en valor un patrimonio microbiológico asociado a ambientes extremos y transformarlo en una herramienta tecnológica con posibles aplicaciones productivas y ambientales. Entre las proyecciones de la tecnología se encuentran su utilización en agricultura y producción forestal, así como la exploración de nuevas aplicaciones relacionadas con la recuperación de especies nativas y otros sistemas vivos.
Para la Universidad del Bío-Bío, este proceso representa además una expresión concreta de la investigación aplicada y de su capacidad para articular ciencia, innovación y empresa desde las regiones. En esta etapa, la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL-UBB) participa en la articulación y formalización del proceso de transferencia tecnológica, contribuyendo a conectar el desarrollo científico con las oportunidades de aplicación y mercado. El trabajo liderado por el Dr. Sergio Acuña y equipo de la Universidad del Bío-Bío y la Universidad de Talca, muestra así, cómo, una investigación originada en el ámbito universitario puede avanzar hacia una tecnología con proyección comercial.
El desafío ahora es escalar y validar el desarrollo, ampliar sus aplicaciones y explorar nuevos mercados, proyectando desde el sur de Chile una solución biotecnológica basada en microorganismos capaces de sobrevivir en condiciones extremas y que hoy podrían contribuir a una producción agrícola y forestal más sustentable.
Fuente: VRIP Comunicaciones





