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Investigación UBB alerta sobre los incendios en Ñuble y Biobío los desafíos de reconstrucción post-desastre

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Desde una mirada académica y con énfasis en el largo plazo, el Dr. Juan Saavedra, investigador de la Universidad del Bío-Bío y responsable de un proyecto Fondecyt centrado en el estudio del gobierno del desastre, reflexionó sobre los recientes incendios forestales que han afectado a las regiones de Ñuble y Biobío, relevando la necesidad de comprender estas catástrofes más allá de la fase de emergencia.

“La reconstrucción física no va necesariamente de la mano con la recuperación emocional de las personas, especialmente en comunidades que han perdido no solo sus casas, sino también sus recuerdos y su historia de vida”, indicó el Dr. Juan Saavedra.

El académico explicó que, si bien los incendios recientes no forman parte directa de su proyecto de investigación, sí constituyen un caso relevante para observar los procesos de reconstrucción y las respuestas institucionales que se despliegan tras una catástrofe. “Lo más interesante desde el punto de vista investigativo es analizar cómo se produce una nueva normalidad después del desastre, y eso es siempre un proceso de largo plazo”, señaló.

Desde el enfoque del gobierno del desastre, el Dr. Saavedra planteó que el Estado opera mediante un conjunto de excepcionalidades legales, administrativas y procedimentales que buscan restablecer condiciones mínimas de funcionamiento social, político y económico. Estas medidas, explicó, no siempre apuntan a volver a la situación previa al desastre, sino a generar una normalidad operativa que permita continuar con la vida cotidiana.

En relación con la respuesta institucional frente a los incendios, el investigador destacó que durante la fase más crítica se activan mecanismos especializados, como el uso intensivo de recursos de emergencia como transferencias financieras, uso de aeronaves, y despliegue de equipos psicosociales especializados, la aplicación de decretos de excepción constitucional y el despliegue de instrumentos de registros de información como la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), clave para canalizar ayudas a las familias afectadas. No obstante, advirtió que estos procesos conllevan tensiones entre rapidez y control, especialmente en contextos de alta vulnerabilidad territorial. “En los desastres estudiados en el proyecto Fondecyt, hemos identificado tensiones entre los tiempos de las urgencias de los afectados, las oportunidades para el mundo privado y los procesos administrativos del Estado”, señala el investigador.

Uno de los puntos críticos, a su juicio, es la comunicación del riesgo. “Comunicar no es sólo emitir un mensaje, sino que este sea comprendido. Las alertas pueden ser insuficientes si no entregan información clara sobre dónde evacuar y cómo hacerlo”, afirmó. Asimismo, subrayó que las comunidades no deben ser vistas únicamente como receptoras pasivas de ayuda, sino como actores con conocimientos y capacidades fundamentales para la gestión del riesgo y la reconstrucción.

Respecto de la recuperación post-desastre, el Dr. Saavedra sostuvo que el proceso tiende a concentrarse en la reconstrucción de viviendas, entendida como uno de los principales indicadores de normalización. Sin embargo, alertó sobre el desfase entre la recuperación material y la recuperación psicosocial. “La reconstrucción física no va necesariamente de la mano con la recuperación emocional de las personas, especialmente en comunidades que han perdido no solo sus casas, sino también sus recuerdos y su historia de vida”, indicó.

El investigador también abordó el rol de la industria forestal en los incendios, diferenciando entre responsabilidad directa y responsabilidad en prevención. Si bien evitó atribuir causalidades sin evidencia, afirmó que existe un consenso creciente respecto de la necesidad de mayores obligaciones preventivas y de una regulación más estricta en el manejo de los predios forestales, especialmente en territorios habitados colindantes.

Finalmente, el académico destacó que uno de los principales aportes de su proyecto Fondecyt Regular 1251794 será generar conocimiento sobre los procesos de reconstrucción de largo plazo, un ámbito aún poco definido en las políticas públicas. “Cuando el desastre deja de ser noticia, el problema no se acaba. Al contrario, ahí comienza el verdadero desafío: cómo se reconstruye el futuro de los territorios y de las comunidades”, concluyó.

La reflexión del Dr. Saavedra refuerza el rol de la Universidad del Bío-Bío como una institución pública comprometida con aportar análisis crítico y conocimiento pertinente para enfrentar los desafíos sociales, territoriales y ambientales que dejan las catástrofes en el país.

Fuente: VRIP Comunicaciones

 

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