Transferencia tecnológica con enfoque territorial: Aprendizajes desde la UBB
Para Andrea Bustos, Coordinadora de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL) de la Universidad del Bío-Bío, la transferencia tecnológica es un proceso que se entiende más allá del traspaso de conocimiento o soluciones productivas. En una universidad pública y estatal con presencia en Ñuble y Biobío con profunda vinculación al territorio transferir toma un profundo significado de asumir un rol público, dialogante con las realidades sociales contribuyendo al desarrollo de la equidad.
Actualmente, la UBB cuenta con una red activa de mujeres científicas (RIUBB) y una participación creciente de investigadoras en procesos de transferencia, fortaleciendo no solo la equidad, sino también la calidad y solidez del ecosistema de innovación.
Una estrategia que combina la investigación aplicada, vinculación territorial junto a la generación de capacidades han sido elementos claves de la estrategia de transferencia de esta institución de educación superior. A la fecha, la universidad posee más de 70 activos intangibles, una decena de contratos de I+D con empresas y una red importante de empresas de base científico-tecnológica. Sin embargo, para la coordinadora de la OTL, las cifras solo encuentran sentido si poseen un impacto real.
Para Andrea Bustos, la transferencia tecnológica es una extensión natural de los ejes del compromiso institucional que plantea la UBB, donde el compromiso social de una universidad pública y estatal no puede dejar de entenderse como un ejercicio aislado ni exclusivamente orientado al mercado.
Fortalecer las capacidades diferenciadas en las regiones de Ñuble y Biobío forman parte clara de su convicción. En esa línea, han aportado desde áreas claves del conocimiento, en el Biobío desde la ingeniería, nuevos materiales, madera y construcción sustentable y en Ñuble se han desarrollado líneas sólidas en alimentos, salud y educación, estrechamente vinculadas a las necesidades del entorno.
Aquí lo fundamental, ha sido un enfoque estratégico, enfatiza Bustos, “porque permite que el conocimiento no se concentre ni se abstraiga. Si somos fuertes en algún área de investigación, queremos instalar esas capacidades y masificar en Biobío y Ñuble. La transferencia, en ese sentido, no es solo un resultado, sino un proceso continuo de diálogo con el entorno”.
Del laboratorio al impacto
La creación de patentes, licencias o empresas de base científico tecnológico es solo parte del inicio de un camino más largo, uno de los principales desafíos que plantea la transferencia tecnológica a nivel nacional es, precisamente, la medición de su impacto en la sociedad.
En ese contexto surge una interrogante central ¿Qué ocurre después de la transferencia? Al respecto, la coordinadora de la OTL, señala, “la gran pregunta es cómo esas tecnologías mejoran efectivamente la calidad de vida de las personas. En respuesta, la UBB ha comenzado a alinear sus procesos de medición con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, buscando evaluar no solo resultados económicos, sino también impacto social y territorial.”
Este enfoque se sustenta en una estructura institucional consolidada. La OTL trabaja de manera directa con investigadoras e investigadores, acompañándolos desde las primeras etapas de identificación de resultados con potencial de transferencia hasta su vinculación efectiva con empresas, entidades públicas u organizaciones sociales, fortaleciendo de esta manera el tránsito de un conocimiento desde la academia hacia un impacto concreto en el entorno,
Construyendo una transferencia efectiva
El trabajo de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL) se articula a partir de dos pilares centrales. El primero es el levantamiento de desafíos desde el entorno, donde actores como empresas, municipalidades y servicios públicos plantean problemáticas concretas que son recogidas, analizadas y priorizadas por los equipos de gestión tecnológica.
Un segundo pilar reside en la visibilización de las capacidades instaladas en la universidad. Rol fundamental que se cumple mediante la gestión tecnológica al dar a conocer las soluciones en innovación existentes en la universidad al sector productivo o los servicios públicos. Este proceso de gestión facilita acortar los tiempos de innovación en el medio, disminuir riesgos y optimizar costos, facilitando de esta manera una transferencia con mayor eficacia y pertinencia.
Redes, género e innovación
La transferencia tecnológica no puede ocurrir de manera aislada. La Universidad del Bío-Bío participa activamente en redes regionales de innovación, como la Mesa de Innovación de CIDERE Biobío, y lidera nodos estratégicos en Ñuble vinculados a sectores como la madera, los alimentos y el emprendimiento.
En este entramado colaborativo, el enfoque de género ha adquirido un papel cada vez más relevante. Lejos de tratarse de un concepto declarativo, se expresa en prácticas concretas que buscan ampliar la participación y diversificar el ecosistema de innovación.
¿Qué ocurre cuando se generan espacios específicos para mujeres?
“Cuando se crean las condiciones, las mujeres científicas participan, se atreven y los resultados llegan”, afirma Bustos. A partir de programas orientados a mujeres empresarias y redes de científicas, la universidad ha impulsado colaboraciones que han derivado en contratos tecnológicos y proyectos conjuntos.
Actualmente, la UBB cuenta con una red activa de mujeres científicas (RIUBB) y una participación creciente de investigadoras en procesos de transferencia, fortaleciendo no solo la equidad, sino también la calidad y solidez del ecosistema de innovación.
“La transferencia se construye uno a uno, con confianza, redes y una mirada diversa”, concluye.
Fuente: Empoderadasmedio.cl





