Cortometraje “Plato de agua” representará a la Universidad del Bío-Bío en el 7º Festival de Cine Nacional en Ñuble

El cortometraje “Plato de agua”, escrito y dirigido por el académico del Departamento de Artes y Letras de la Universidad del Bío-Bío, Dr. Rodrigo Faúndez, y protagonizado por la Dra. Tania Faúndez, fue seleccionado para participar en la sección “Hecho en Ñuble” del 7º Festival de Cine Nacional en Ñuble, que se desarrollará entre el 13 y el 17 de enero de 2026.
“El festival ha ido ganando relevancia año a año, generando un impacto importante en diversas audiencias, lo que resulta fundamental para quienes creamos desde las regiones”, afirmó, la Dra. Tania Faúndez.
La obra forma parte de la programación que releva la creación audiovisual regional y el trabajo de realizadores y realizadoras vinculados al territorio de Ñuble, en un certamen que se ha consolidado como una plataforma clave para el cine chileno de autor y de identidad local.
Para el Dr. Rodrigo Faúndez, esta selección representa un reconocimiento al trabajo creativo desarrollado desde la región más joven del país. “Estamos muy alegres porque esta participación visibiliza el trabajo artístico de autores de la Región de Ñuble. Esta es la tercera vez que participamos en el Festival de Cine Nacional de Ñuble, luego de presentar Yacumba en 2024 y Amárrate a Salamanca en 2025, ambos en colaboración con el cineasta Edén Rodríguez”, señaló.
El académico destacó además el apoyo institucional de la Universidad del Bío-Bío, a través de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado (VRIP), mediante los concursos de creación artística de los años 2023 y 2024. “Este respaldo ha permitido vincular la academia con el circuito cultural de Chillán y reafirmar el compromiso de la Universidad como institución pública que aporta a todas las áreas del saber, incluida la creación audiovisual”, agregó.
Un cortometraje desde la investigación y el territorio
“Plato de agua” surge a partir del Proyecto Fondecyt de Iniciación (2019-2021), liderado por el Dr. Rodrigo Faúndez, que contempló un trabajo territorial de investigación en comunidades campesinas y mapuches ubicadas entre las regiones del Biobío y La Araucanía. En el sector Ralco–El Troyo, límite natural entre ambas regiones, el equipo compartió con la recuperación mapuche de Rgalico, experiencia que posteriormente fue documentalizada y ficcionalizada en este cortometraje.
“El título Plato de agua corresponde al significado de Rgalico en mapudungun. La obra explora los límites culturales, educativos y epistemológicos entre el mundo mapuche y el mundo chileno, aproximándose a las preguntas pendientes y a las deudas de las políticas interculturales”, explicó el director.
Proceso creativo y trabajo colaborativo
Desde su rol protagónico, la Dra. Tania Faúndez destacó la intensidad del proceso creativo, desarrollado entre los años 2021 y 2022. “Fue un trabajo exigente, que implicó sostener el personaje durante un largo periodo. Trabajamos directamente con agentes de la recuperación de tierras en Ralico, Alto Biobío, y posteriormente en Dadinco Sur, junto a referentes de la cultura mapuche como David Añiñir y Amelia Cayul”, señaló.
Respecto a las expectativas frente al festival, la académica indicó que esperan una buena recepción por parte del público regional y nacional. “El festival ha ido ganando relevancia año a año, generando un impacto importante en diversas audiencias, lo que resulta fundamental para quienes creamos desde las regiones”, afirmó.
Presencia UBB en la sección “Hecho en Ñuble”
La participación de la Universidad del Bío-Bío en el festival se verá reforzada además con la exhibición del cortometraje “La Muñeca de Trapo”, del realizador audiovisual Edén Rodríguez, integrante del Equipo de Comunicaciones de la Dirección de Extensión UBB.
Esta obra se inscribe en la tradición del cine de terror psicológico, con una marcada influencia expresionista. Ambientada en una casa antigua donde el silencio y la atmósfera cobran protagonismo, la historia utiliza una muñeca abandonada como símbolo de la inocencia perdida, la memoria reprimida y la fragilidad de la identidad humana. A través de una narrativa contenida y un uso significativo de símbolos visuales, el cortometraje propone una crítica simbólica al trauma y a lo cotidiano.
La presencia de ambas producciones en el 7º Festival de Cine Nacional en Ñuble refuerza el compromiso de la Universidad del Bío-Bío con la creación artística, la investigación con enfoque territorial y el fortalecimiento del ecosistema cultural regional.

Fuente: VRIP Comunicaciones




