“El ministro tiene razón”

Fecha de publicación: Miércoles 31, octubre, 2012
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Las declaraciones dadas por el Ministro de Economía, Sr. Pablo Longueira, aparecidas en el Diario Financiero del 11 de septiembre recién pasado, sobre el traspaso de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT) desde el Ministerio de Educación al Ministerio de Economía han sido calificadas como un gran error por diversas personalidades del mundo científico nacional.

En efecto, es de conocimiento público que Ciencia, Tecnología e Innovación constituyen pilares fundamentales para el crecimiento y la calidad de vida de los pueblos, tal como lo han demostrado los países que han seguido esa vía. Por ello, desde su creación, CONICYT ha sido un instrumento eficaz de la política pública nacional para dotar a Chile de una base científica, tecnológica y de capital humano para superar las barreras del desarrollo.

El año 2005, con la creación del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad (CNIC), se dio lugar a una amplia discusión pública, en la que participó la comunidad científica nacional y el Consejo de Rectores, consensuando la necesidad de modernizar la institucionalidad nacional en Ciencia y Tecnología. El Consejo de Rectores concordó con el CNIC que se debía avanzar hacia un cambio estructural donde un Ministerio de Ciencia y Tecnología debía ser considerado.

Como firme defensor de esta idea me parece poco comprensible que el Sr. Ministro de Economía manifieste una reforma estructural acerca de la institucionalidad sin considerar esas propuestas previas, justificando el traspaso de CONICYT sólo por el impacto que este tendría en el sector productivo, olvidando que la ciencia en cualquier disciplina, en tanto nuevo conocimiento, no tiene por qué tener un impacto económico inmediato.

Concuerdo esta vez con el Sr. Ministro de Educación Harold Bayer en orden a mantener CONICYT en su ministerio, lo que nos parece más lógico dada la misión que este tiene y su estrecha vinculación a la Educación Superior. Esto hasta que no se resuelva de manera decidida y estructural una institucionalidad fuerte y coherente.

Planteamos que la creación de un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación debería acoger a las diferentes agencias vinculadas al desarrollo que tengan como misión el acrecentar la investigación y la innovación.  Que la ciencia sea vista como parte de un continuo para crear conocimiento y también para transformarse en más innovación. Todo esto en beneficio de las empresas y del emprendimiento, con impacto en el tejido social y productivo, incluyendo transversalmente la formación de capital humano avanzado. Tal ministerio debería incorporar a agencias como CORFO y CONICYT, que hoy se alojan en calle Canadá de la comuna de Providencia en Santiago.

Dr. Mario Ramos Maldonado

Director general de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Universidad del Bío-Bío

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*Artículo de opinión, publicado en diario El Sur, miércoles 17 de octubre. pag.12

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