SALUDO INAUGURAL DEL DIRECTOR GENERAL DE INVESTIGACIÓN al 2º Encuentro de Investigación UBB, 2012

Fecha de publicación: Viernes 27, enero, 2012
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Después del primer Encuentro de Investigación UBB realizado el año pasado en Chillán, la Universidad celebra un nuevo encuentro, esta vez en Concepción para mostrar su quehacer en investigación y por sobretodo para disponer de un espacio de conocimiento acerca de quienes somos, que nos permita establecer más conversaciones y complicidades.

Con más de 430 académicos y académicas jornadas completa, de los cuales 120 realizan sistemáticamente alguna actividad de investigación y desarrollo, la institución dispone de un potencial intelectual que le da su prestigio y la sitúa entre las 10 mejores del país, situación refrendada por los estudiantes, que para pesar de muchos, siguen prefiriendo a esta institución por su seriedad, transparencia y rol público.

Con más de 140 doctores, esta universidad estatal debe su crecimiento al esfuerzo de su capital humano avanzado y al apoyo de sus profesionales, técnicos y administrativos, pero también a la libertad del conocimiento, pilar fundamental de los procesos creativos y de acción con el entorno.

El año 2011, un año difícil en el plano social, significó la puesta en relieve nacional nuestro papel, en que se cuestionó el lucro en la educación, pero también el supuesto lucro vinculado a los proyectos de investigación y a los subsidios cruzados desde la docencia hacia esta actividad. Los que abordaron esas críticas posiblemente no conocen o no reconocen la complejidad de la Universidad y el círculo virtuoso entre creación y aplicación de conocimientos y los procesos formativos de nuestros estudiantes y que esta universidad reinvierte en ellos el 100% de sus excedentes.

La investigación y sus derivadas, fundamental, aplicada o de desarrollo están en el centro mismo de la existencia de la Universidad. No es sólo el deber de todo académico y académica, sino también una función esencial de la especie humana, si la asimilamos a la búsqueda continua o a la mejora en el tiempo que converja hacia mayores niveles de bienestar.

El año 2011, nuestra universidad alcanzó grandes resultados. Como Uds. saben nuestros académicos aprobaron 10 nuevos Fondecyt regulares, que se suman al logro en Fondef con 3 iniciativas, Fondecyt de iniciación con 4, Innova con 8 proyectos, otros de Conicyt vinculados al fortalecimiento de capital humano y a la revista Maderas, y dos proyectos de cooperación internacional de tipo Alfa. Además, y nos gustaría destacarlo, es un agrado informarlo públicamente aquí, la adjudicación del Centro de Excelencia Internacional en Alimentos, uno de los 5 aprobados en Chile, presentado por la Universidad holandesa de Wageninhein, líder mundial en investigación alimentaría y que tiene como socios al grupo de alimentos de la sede Chillán, en conjunto con otras Universidades nacionales.

Así, el total de proyectos externos en investigación y desarrollo superó la treintena, a los que se suman los más de 60 proyectos de transferencia tecnológica con empresas e instituciones.

Sin duda es una gran satisfacción institucional, más aún al comprobar que más del 40% de los logros están vinculados a académicos que por primera vez obtienen estos reconocimientos.

A esto se agrega el satisfactorio resultado de más 110 publicaciones ISI registradas durante el año 2011. Un resultado importante en el que hay que avanzar más de modo de llegar a la tasa de 1 publicación ISI por doctor y al menos de dos por departamento.

Del mismo modo, no podemos dejar de reconocer a aquellos investigadores que alcanzaron el objetivo de presentar sus postulaciones a los distintos fondos, pero que no resultaron favorecidos. Sabemos del enorme esfuerzo que significa formular un proyecto Fondef o Fondecyt. A todos, los instamos a perseverar.

No cabe duda que estamos ante un ambiente extremadamente competitivo y hostil. Muchos quisieran que no existiéramos y otros quisieran que nuestra acción se redujera al mínimo. Pero a veces nuestros peores enemigos pueden estar al lado nuestro. La inacción, las actividades irrelevantes o el multitareismos son factores que pueden reducir nuestra creatividad.

Nuestro esfuerzo debe incrementarse con creatividad e innovación, mirando el entorno como un cúmulo de oportunidades, vinculándonos con el medio para detectar problemas económicos, sociales y tecnológicos, transformar nuestras ideas en implementaciones, ver como lo hacen los otros y nutrirnos así de motivaciones para la investigación.

El año 2011 editamos, por primera vez el libro sobre política institucional de investigación, desarrollo e innovación que consolida en un solo documento la misión de la universidad y lineamientos estratégicos del PGDU en creación y transmisión de conocimientos. Quisimos reflejar allí muchos elementos de sentido común y de estado del arte en materia de definiciones y resultados esperados por lo que se miden las universidades del siglo 21.

Este mismo año, por tercera vez, la comunidad entregó los premios a la excelencia en investigación, aprobó el reglamento de propiedad intelectual y abordó el perfeccionamiento de nuestro estatuto del académico. Próximamente enviaremos al Consejo Académico para su discusión y análisis la normativa de centros, programas y grupos de investigación, análisis que debió realizarse el segundo semestre del 2011, pero que decidimos postergar para un contexto de mayor normalidad académica.

Igualmente, el 2011 mostró la consolidación de tres polos o cluster de desarrollo: el alimentario, el de hábitat sustentable y el de biomateriales y maderas. Polos que se identifican por la concentración de capital humano productividad científica y vinculación con el pre y postgrado y que se avizoran con gran perspectiva, lo anterior sin desmedro de otras áreas y disciplinas con alto potencial de desarrollo como las ciencias exactas, la biología, la automática o la investigación de operaciones.

Estimados amigos, al parecer el conocimiento es una propiedad que emerge y no se encontraría almacenada en ningún “disco duro”. El conocimiento sería acción en el mundo y no representación del mundo, en un sentido “enactivo”, palabra que proviene del verbo inglés to enact, que significa “poner en ejecución”.

El conocimiento se construye a partir de las acciones que un ser realiza en el mundo. Muchos hombres y mujeres ya hicieron este ejercicio y transformaron su pensamiento en acción y su acción en más pensamiento. Luther King, Marie Curie, Galileo, Niels Bohr, Ho Chi Minh, el padre Hurtado o Rosa Parks fueron “enactivos” y dejaron su huella. Independiente si estemos o no de acuerdo con sus acciones, estos hombres y mujeres no nos dejan indiferentes porque se atrevieron.

Conocer en acción o más aún pensar en acción es el nombre del nuevo órgano de difusión sobre el quehacer institucional en investigación, desarrollo e innovación. La acción como parte de nosotros, ciencia en acción, arte en acción e investigación en acción. Queremos mostrar en este primer número de la revista, a nuestros investigadores e investigadoras y sus acciones, sus sueños y proyectos, sus creaciones y reflexiones, pero por sobre todo a una Universidad en acción.

Bienvenidos a este segundo encuentro de investigación. Muchas gracias

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